La Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT) de Honduras se encuentra inmersa en un extenso escándalo de corrupción que involucra a ciudadanos de nacionalidad cubana. Según las investigaciones iniciales, estas personas figuraban en las nóminas de la institución como trabajadores activos, cobrando salarios regularmente, pese a no realizar labores, no presentarse en las oficinas e incluso residir fuera del país.
El ministro de la SIT, Aníbal Ehrler, explicó que el esquema fraudulento salió a la luz tras un censo interno destinado a verificar la presencia real de los empleados. Durante la inspección, se detectaron irregularidades, como nombres en nóminas sin correspondencia física en los puestos de trabajo, y otros empleados que solo firmaban asistencia o nunca acudían a las instalaciones.
Aunque no se han divulgado cifras exactas sobre los involucrados ni sobre el dinero presuntamente desviado, las autoridades señalaron que el expediente será enviado al Ministerio Público para que evalúe si los hechos podrían configurar delitos como fraude, malversación o falsificación de documentos. Sin embargo, hasta ahora no se han registrado arrestos ni se han iniciado procesos judiciales formales.
El problema también revela fallas de fondo en la administración de la SIT, entidad encargada de conservar más de 2,000 kilómetros de carreteras en Honduras, donde por años la escasa supervisión y los enredados esquemas de subcontratación facilitaron estas anomalías. Para intentar frenar la crisis, el ministro dispuso el cierre provisional de las oficinas de la institución en el barrio La Bolsa, lugar en el que se efectuaron auditorías internas destinadas a verificar la autenticidad del personal inscrito.
Entre las medidas adoptadas se contempla la puesta en marcha de un estricto protocolo de control de personal, que exige a los trabajadores registrar su llegada diaria antes de las 9:00 de la mañana. Esta disposición pretende erradicar prácticas irregulares, como acudir únicamente para firmar la entrada o, directamente, no presentarse a laborar. El ministro subrayó que estas transformaciones buscan consolidar un equipo de empleados competentes y comprometidos, remarcando que la SIT precisa de personal técnico y eficaz.
El caso, que también involucró a ciudadanos venezolanos, ha generado un debate más amplio sobre cómo se administran los fondos públicos en Honduras y sobre las prácticas irregulares que han permitido la aparición de plazas fantasma. Las autoridades deberán definir responsabilidades mientras avanza la reestructuración interna de la SIT para impedir que situaciones similares vuelvan a ocurrir en el futuro.
Fuente: CiberCuba ([https://www.cibercuba.com/noticias/2026-02-14-u1-e129488-s27061-nid320838-cubanos-implicados-escandalo-corrupcion-honduras])